Juventudes Leonesistas invita a reflexionar en este 14 de abril sobre la legitimidad democrática de Castilla y León

Desde nuestra organización no entendemos que haya gente que defienda las libertades de la II República a la vez que el aberrante invento antidemocrático que es Castilla y León.

gestoraDesde Juventudes Leonesistas queremos recordar como cada año a la II República Española en el aniversario que hoy se cumple.  Hace 83 años nacía en España un régimen político democrático que prometía una serie de derechos para los ciudadanos inexistentes hasta entonces y que hoy nos parecerían indispensables. Uno de estos avances nacía en 1932, el Tribunal de Garantías Constitucionales formado por un representante de cada región, la norma que lo creaba (Ley Orgánica del 14 de junio) establecía las regiones que forman España, siendo una ellas la “Región Leonesa” formada por las provincias de León, Salamanca y Zamora.

 

En medio de las crisis política que vive España en estos momentos con un país gobernado por un partido que paga sus elecciones en dinero negro, mucha gente ve una salida a dicha crisis en una reforma política que lleve a la III República, copiando en muchos aspectos los parámetros de la II República, sin embargo hay gente que tiene la doble moral de idolatrar los avances democráticos de este periodo y traspasarlos a nuestros días, pero manteniendo el mayor engendro de la historia democrática española como es la autonomía de Castilla y León.

 Por ello desde Juventudes Leonesistas invitamos a los leoneses de las tres provincias a una reflexión, ¿Por qué mantener vivo una autonomía creada artificialmente, por decreto y contra los intereses de las regiones de León y de Castilla La Vieja (o lo que quedó de ella) en un marco que defiende amplias libertades democráticas? Desde nuestra organización consideramos absurdo y contradictorio defender a la vez una democracia para España en la que Castilla y León exista, siendo reflejo vivo de todo lo contrario.

 Un año más no podemos entender que muchos defiendan la recuperación de muchas de las libertades de la II República y a la vez nieguen a los leoneses el democrático y legítimo derecho de decidir formar un gobierno autonómico.