La tertulia con Javier Chamorro, secretario general de la UPL (Diario de León)

“Si saco menos que hace 4 años al Senado, no debo liderar la UPL”

Mantiene que «la ilusión de mucha gente es enterrar a la UPL», más si cabe después del resultado de las pasadas elecciones, pero enmarca los resultados en un contexto en el que «la gente votó pensando en la crisis» y adelanta que su formación «está en buena línea y con ilusión». Un escenario en el que Javier Chamorro se pone al frente del cartel electoral para el Senado en los comicios del próximo 20 de noviembre como una reválida. «Si los resultados son catastróficos, que sería sacar menos que hace cuatro años, supondría que no soy la persona para liderar este proyecto», afianzó ayer el secretario general de la UPL durante el Filandón, el programa que emite La 8 de Televisión Castilla y León en colaboración con Diario de León, en el que también habló de la actualidad municipal y de su partido en las Cortes.

Chamorro analizó el resultado de las elecciones como «el asentamiento de la UPL como tercer partido en unos momentos muy difíciles», con «más de 130 concejales, más de 60 juntas vecinales, 5 alcaldes en León y 4 en Zamora, un diputado y un procurador». Menos que hace cuatro años, sobre todo por la pérdida del papel de llave en el consistorio de la capital leonesa y el descenso de un representante en las Cortes, que no les deja «contentos», pero sí «vivos» y confirma que tienen «mucho futuro». «Quien nos ha fagocitado es el PP, que es quien ha subido, no el PSOE, que también ha bajado», se defiende, aunque admite que no dice que su descenso «no fuera por los socialistas». «Si Zapatero no hubiera caído en el descrédito que tiene, si se hubiera dado una situación normal, esos votos de descontento con ellos hubieran venido a nosotros», señala.

No esquivó Chamorro su culpa —«el mayor responsable soy yo, seguramente, por no haber sabido hacer las cosas mejor»— pero sí que mira para sus antiguos socios de gobierno como autores de «los mayores errores». «Ni la sentencia contraria a la subida del IBI, ni la anulación del Presupuesto, ni el tranvía, ni Fernández Ladreda fueron hechos por concejales de la UPL», describe el ex vicealcalde, quien admite que eran «corresponsables» y que los ciudadanos se lo «han hecho pagar».

Casi sin diferir esos resultados, Chamorro se apresta a ser candidato al Senado por su partido, que no presentará lista al Congreso. Una actitud que no le sitúa en el mismo lugar que su ex socio de gobierno, Francisco, quien «se ha colocado para ser diputado». «Yo lo que hago es poner mi cara, porque el partido me lo ha pedido, para tener un resultado digno, aunque sabemos que es muy complicado», apuntó.

No se trata de que quiera «arriesgar en exceso», sino de que no es «egoísta». «Nunca he buscado mi beneficio personal: pude ser número uno a las Cortes, postularme para diputado después de perder las elecciones, ser miembro del Consejo de Caja España… Pero entiendo que en la política se debe estar al servicio del partido, a las duras y a las maduras», recordó Chamorro, quien es consciente de que su candidatura le coloca en un plano complicado. «Si el resultado fuera catastrófico, algo que se daría si sacamos menos votos que hace cuatro años», cuando la UPL contabilizó 7.2000 votos a la Cámara Alta, «supondría que habría que cambiar la cara rota por una nueva, que se tendría que abrir un proceso congresual, ya que se demostraría que, aunque el proyecto está vivo, yo no soy la persona para liderarlo», comprometió.

El órdago no choca con el hecho de que Chamorro mantenga que seguirá «hasta el final de mandato», en contra de la salida de su ex compañera, Gema Cabezas, a los cuatro meses para recalar en Renfe, debido a que «aprobó un proceso selectivo y lo dejó». Cuatro años en los que tener presencia mediante la crítica de «las cosas que está haciendo mal el PP». Un saco en el que incluye la bajada del 5% del IBI para este ejercicio. «Si entonces bajamos un 30% y montaron el lío, y ahora ellos sólo bajan el 5, supone que estaban de acuerdo en que se subiera el 25%», planteó, al tiempo que adelantó que su formación «se abstendrá o votará en contra» de la propuesta de reducción porque supone «una responsabilidad y una demagogia inmensas». «Dicen que no hay ingresos para mantener el funcionamiento de los servicios y renuncian a estos más de 2 millones, que suponen una bajada media del recibo para los ciudadanos de entre 15 y 20 euros al año que no sacan a nadie de la ruina y al Ayuntamiento sí que le crean un problema», señaló.

Chamorro reconoció que «el Ayuntamiento tiene un problema de estructura» y auguró que el consistorio «se verá obligado a reducir plantilla», para lo cual reclamó que «no sea de forma traumática, sino con prejubilaciones y amortizaciones de plazas de jubilados». «Es difícil mantener la estructura que se creó para épocas de bonanza», reseñó el líder de la UPL, quien no perdió ocasión para subrayar que en el anterior mandato «se mantuvieron los servicios sin las subidas de tasas que se hacen ahora».

El secretario general de la UPL defendió el papel de Alejandro Valderas en las Cortes, dónde «se le empieza a ver después de un tiempo para aterrizar», y avanzó que su trabajo se caracterizará «no sólo por criticar, sino también por proponer». Una labor con la que «protestar por el agravio de una comunidad en la que nos han metido» y que, pese a las reclamaciones de Valladolid por el reparto del dinero para los aeropuertos, continúa con medidas de la Junta como «hacer que los vuelos del Club de los 60 despeguen desde Villanubla».