¿Podemos decidir?

DIARIO DE LEÓN. OPINION

DAVID DÍEZ LLAMAS. SOCIÓLOGO

DAVID DIEZ LLAMAS

DAVID DIEZ LLAMAS

Al parecer Unidos Podemos entre las reformas que plantea respecto a la Constitución española está la de incluir el llamado «derecho a decidir» vinculado de forma exclusiva a las comunidades autónomas de Catalunya, Euskadi y Galicia. A los demás territorios según su criterio no le corresponden esos derechos. Es la filosofía de «quién tiene poder, tiene derechos».

No entiendo que se reconozca el derecho a la ruptura del marco español a un determinado territorio sin tener en consideración lo que puedan pensar al respecto los residentes en otras partes de España. Según ese curioso criterio se podría optar por la independencia de España, pero no por constituirse en una autonomía diferenciada.

Hay que recordar que cuando se llega a la España de las autonomías una de las regiones que la componían era la Región Leonesa así se estudiaba en los libros de texto (conformada por León, Zamora y Salamanca). Al contrario de lo que sucedió con el resto de regiones en el caso de leonés no se constituyó como una autonomía propia en la España de las autonomías. No hubo consulta de ningún tipo a la ciudadanía (a pesar de haberlo demandado en las mayores manifestaciones de la historia leonesa). Martín Villa impuso su criterio tanto a su partido como a los leoneses en general. Posteriormente se produce una rebelión política y por 20 votos a 4, la Diputación rechaza la inclusión leonesa en el actual marco autonómico (en lo que ha sido su último pronunciamiento al respecto). Sin embargo los tribunales no reconocen ese derecho a la rectificación.

Cuando se trata de unir dos cosas que son distintas creo que se hace necesaria la pregunta para conocer si esas partes consienten esa unión. Lo demás es una pura imposición y por tanto no debería tener efectos legales. Sin embargo creo que la situación es diferente cuando se trata de procesos independentistas (que promueve la separación de algo que ha estado unido durante siglos), entonces creo que se hace necesario el pronunciamiento de a ambas partes.

Según el criterio que defiende Podemos, los leoneses no tendríamos derecho a decidir nuestro marco autonómico, pero tampoco respecto a los desafíos independentistas. En definitiva «no tendríamos derecho a decidir» y seríamos meros espectadores de los acontecimientos. Esto es algo que considero absolutamente inaceptable.

En mi opinión esto tiene bastante que ver en cómo se estructura este partido en base a lo que denominan sus confluencias. Hay que tener en cuenta que en las últimas elecciones generales Podemos fue el partido más votado tanto en Catalunya como en Euskadi. Los diputados de Podemos procedentes de las comunidades autónomas a las que reconoce el derecho a decidir representan un tercio del total de sus diputados (cuando en el conjunto de la cámara los elegidos por esas comunidades autónomas son un 25% del total). En definitiva pueden jugar en esas decisiones más sus intereses partidistas que los generales.

Podemos en Euskadi acaba de hacer una declaración conjunta con EH Bildu y con PNV que entre otras cosas afirma «Catalunya, como Euskal Herria y todos los pueblos del mundo, tiene legitimidad democrática para decidir su futuro, teniendo que ser el límite lo que la ciudadanía exprese y decida». Considerando que los leoneses del mundo si debemos ser, nos quedaría por conocer quién y cómo se mide eso de «ser pueblo». Uno tiene la impresión de que el diploma «de pueblo» lo otorgan precisamente los que firman esa declaración arrogándose unos derechos que entiendo no les corresponden. Para empezar ya definen como «pueblos del mundo» a Catalunya y a Euskal Herria. Cabría preguntarles si esos son los únicos «pueblos» que hay en España.

En esa declaración otro error evidente es que se toma el concepto «pueblo» en un valor absoluto (al modo de cualquier dictadura, la franquista sin ir más lejos). Sin embargo «los pueblos» se superponen e interrelacionan unos con otros. Se puede ser «vitoriano», «alavés», «vasco», «español» «europeo» y «ciudadano del mundo». De hecho diría que ese el sentimiento mayoritario en Vitoria. ¿Cuál de esos sentimientos de pertenencia a un pueblo, según esa declaración, «tiene legitimidad histórica para decidir su futuro»? ¿La tendrían los alaveses o los vitorianos para rechazar su pertenencia a una hipotética Euskadi independiente?

Curiosamente para una parte de la población ese supuesto derecho se defiende sin más límite que lo que «la ciudadanía exprese y decida». Para otros sin embargo les trae al pairo lo que esa ciudadanía pueda pensar y le niegan cualquier posibilidad de decisión. Es algo así como que para «algunos vale todo» y para otros «nada». No creo que ello sea precisamente una expresión de valores democráticos, de igualdad o de defensa de las libertades.

Tampoco creo que haya un país en el mundo que no situé ese poder de decisión en algún marco legal que lo delimite. Sería interesante que nos explicarán donde se da esa posibilidad de que una parte de un territorio pueda decidir su independencia saltándose cualquier ley. Desde luego ni en Escocia ni en Quebec ha sido así (y en ambos ha triunfado el rechazo a las posiciones independentistas).

En definitiva nos gustaría saber si a los leoneses nos otorgan algún derecho a decidir tanto sobre nuestro futuro como sobre el futuro de España en su conjunto. También que nos explicasen lo que son sus diferentes varas de medir. ¿Podemos decidir?