UPL comparte con la clientela de Cajaespaña y Cajaduero, el descontento por desatención tras la unificación de oficinas.

UPL Zamora constata, como la fusión de cajaespaña., con la salmantina,  ha supuesto una desatención importante para el cliente zamorano. Soportando una falsa fusión, que solo ha servido para que dos cajas diferentes compartan local. Proporcionándose  en la misma oficina dos servicios paralelos, bajo dos ventanillas distintas, y dos colas de espera también distintas,  y sin la posibilidad de realizar varias gestiones en la misma. Con peor resultado para usuarios  de cajeros automáticos, donde la precipitación por el cierre de oficinas, privó de este  servicio a los clientes de la salmantina, “su libreta no funcionaba en el cajero de la entidad hermana”, necesitando el cliente realizar una desesperada búsqueda de los escasos cajeros compatibles, de la caja, que se  olvidaba de los clientes de toda la vida.

El inicial proceso de fusión con la entidad salmantina, no ha supuesto más que un descalabro, para los intereses de Zamora, con cierre  de oficinas, perdida de edificios emblemáticos, limitaciones de locales culturales y desatención a los clientes, que parecen importar poco, a la nueva estructura, preocupada de intereses personales, puestos de responsabilidad, sedes y todo aquello que al ciudadano de a pie, ni le afecta directamente, ni le interesa. Descuidando la atención personal,  en las oficinas, donde hoy   conviven pero sin llegar a unificarse. Despreciando el máximo potencial bancario, el cliente zamorano, que con la entrega de sus ahorros hizo posible el milagro.

Tras el baile, inconcluido de concentración de cajas de ahorro,  adaptadandose a las últimas directrices gubernamentales, de la que ha sido participe cajaespaña, entidad en la que se encuentra diluida nuestra antigua caja provincial. La UPL, ante el desconcierto publico creado;  Considera conveniente recordar a quienes intervienen en el proceso integrador, que deben  tener presente en todo momento que están  negociando  con una parte  del fruto del ahorro que los zamoranos depositaron en su caja. Desestimando otros bancos, por entender que de esta forma y a través de la obra social, surtía un beneficio para la provincia. Preocupándonos,  como  y donde, acabarán los ahorros que los menores zamoranos depositaron con ilusión en la hucha de caja de Zamora.

UPL exige ante la interminable  concentración de cajas, donde acabará reintegrada, que permanezca siempre presente sobre cualquier mesa de negociación, y que los personas que intervengan, no olviden nunca  el concepto de que semejante entidad es posible gracias al germen de nuestra desaparecida caja de Zamora, que alcanzó tamaña dimensión gracias a la contribución, de los zamoranos, que vieron en su caja, el ligazón económico provincial.