UPL denuncia que los recortes sanitarios «destruirán» la montaña

 

j.m. campos | cistierna 18/02/2014 Diario de León

Asamblea de CistiernaEl secretario comarcal del UPL en Cistierna, Idelfonso Riaño denunció ayer que la reestructuración sanitaria planteada por la Consejería de Sanidad de la Junta de Castilla y León supone, en la práctica, la «destrucción de la montaña leonesa». Riaño aseguró a través de un comunicado que la reforma aprobada la semana pasada por el Consejo de Gobierno de la Junta prevé «la eliminación y el recorte de personal sanitario en las áreas de salud de la montaña oriental leonesa» y manifestó su «malestar» e «indignación» por lo que considera «un nuevo y determinante paso en la política de la Junta de Castilla y León para conseguir la «destrucción» de la montaña leonesa».

«No sólo acaban con nuestra ganadería sino que ahora nos invitan a abandonar nuestros pueblos agravando el problema de la despoblación con un recorte brutal de los servicios sanitarios, más importante aún para una pirámide de población envejecida y necesitada del fortalecimiento de un sistema público que garantice un adecuado servicio», afirma el dirigente de UPL.

 «Más sensibilidad»

El secretario comarcal exige a políticos como el alcalde de Sabero y presidente comarcal del PP, Francisco García, «mayor sensibilidad y menor desahogo a la hora de vender las bondades de este recorte» y pide a la Junta de Castilla y León y al consejero de Sanidad que «retire de forma inmediata una medida que acrecentará de forma definitiva el problema de la despoblación».

Además, subraya que determinados sectores y servicios no deben valorarse bajo principios de rentabilidad económica y ha reivindicado el derecho a una sanidad pública adecuada para todos, independientemente de que se vivamos en La Ercina o en una ciudad cualquiera.

El representante leonesista llama a la reflexión y recuerda que «la historia reciente de esta zona se escribe con la abnegación del valle de Riaño, el cierre de la minas de carbón, el ataque constante a la ganadería y ahora la agresión a la sanidad».