“UPL es un enfermo recién curado que tiene que fortalecerse para recuperar el vigor de los 90”

La Nueva Crónica

Elena F. Gordón/ ICAL 

Con casi un cuarto de siglo de militancia, el próximo día 26 será elegido como sexto secretario general de la Unión del Pueblo Leonés al encabezar la única lista que concurre al proceso

 

Luis Mariano Santos, candidato a Secretario General de UPL

Luis Mariano Santos, candidato a Secretario General de UPL

Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología, Luis Mariano Santos nació en la localidad de Cistierna (León) hace 49 años. Orgulloso de no haber tenido nunca tentación de cambiar de bando político, no descarta una nueva marca para el partido que aglutine colectivos y sensibilidades leonesistas. Ve “imperdonable” que algún predecesor suyo traicionase la confianza de la militancia; lamenta el exceso de liderazgo de etapas anteriores y afronta con entusiamo un camino que confía en que se traduzca en la recuperación de al menos parte del electorado perdido. Con casi un cuarto de siglo de militancia, el próximo día 26 será elegido como sexto secretario general de la Unión del Pueblo Leonés al encabezar la única lista que concurre al proceso.

– ¿En qué estado de salud ve usted a la formación en estos momentos?
– La UPL es un enfermo recién curado; tuvimos un problema de salud en los últimos años y acabamos de curarle la enfermedad y tiene que empezar a fortalecerse para volver a tener vigor. Es como aquel que pasa una gripe, en este caso una gripe fuerte, que se cura y ahora tiene que alimentarse y respirar aire puro para volver a ser el chico vigoroso que fue en los años 90.

– La reconquista del electorado era el principal reto del actual secretario general, Eduardo López Sendino; un objetivo no logrado. ¿Cuál será el suyo más destacable?
– Mi objetivo principal, y creo que ya se ha comenzado ese camino, es unir todas las familias leonesistas, no sólo las políticas sino también las sociales; lo que tradicionalmente se ha llamado leonesismo social o sociedad civil leonesista; probablemente detrás debería llegar también la recuperación de nuestro electorado.

– ¿Esa unificación sería con la absorción de otras siglas o con una nueva marca?
– Tenemos una ponencia que habla de cómo llegar a ese punto de unificación, pero a mí no me preocupa el camino, me preocupa la meta. No sé si lo importante es que se mantengan las siglas de cada partido -no lo veo imprescindible- y que cada uno mantenga su personalidad jurídica; me importa que las políticas sean comunes y ahí creo que es fácil encontrarnos. Ya hemos avanzado con el PAL-UL (Partido Autonomista Leonés- Unión Leonesista) y están cerrados los caminos que nos van a conducir a presentarnos en coalición en las próximas elecciones, y con el leonesismo social no será cuestión de unificar siglas pero sí de que participen también en un programa político en el que se vean reflejados.

– ¿Podría peligrar con el nuevo PSOE de León la alianza que mantienen con el sindicato agrario UGAL-UPA?
– Creo que no corre ningún tipo de peligro; es más, hablo cada día con ellos y están encantados de formar parte de este proyecto porque se les respeta su autonomía, nos encontramos ideológicamente y hasta el momento no ha existido ningún dipo de disensión ni enfado. Me trasladan que están contentos y que confían en la candidatura y en lo que va a ser UPL a partir de estos momentos.

– ¿Qué le traslada la militancia de cara a su designación?
– Les veo ilusionados y con expectativas de futuro. No quiero ligar eso a la candidatura actual porque es un camino de seriedad que iniciamos hace tiempo con unos postulados serios y seguimos transitando en él. Mucha gente me traslada la intención de volver a militar en la UPL y para mí y para mi partido eso es muy importante. Para recuperar lo votos tenemos que recuperar la fuerza de la militancia que hemos tenido y eso pasa por la unificación de siglas, la participación del leonesismo social y que regresen muchos de los recursos humanos que tuvo el partido.

– ¿Se plantea cambios sobre los criterios de militancia y la afilicación?
– Afiliados, tenemos más de 2.000 y los de derecho a voto, porque están al corriente de las cuotas, son 300 y pico militantes. Necesitamos que crezcan los recursos humanos y uno de los retos es conseguir aumentar el número de militantes y mantener el número de afiliados, que son muy importantes y tenerlos conectados al partido. Soy partidario de facilitar al máximo la participación; no es tan importante una cuota como que se crean parte del proyecto pero cualquier decisión que se tome no puede ser de una persona.

– ¿Con cuál de sus predecesores se identifica más?
– Todos aportaron algo al partido y a mi me gustaría que todos los secretarios generales del partido siguieran estando dentro del partido, cosa que no ha ocurrido. Personalmente, me identifico con todos pero tuve más cercanía con Chamorro. Todos hicieron cosas buenas y probablemente malas, como me ocurrirá a mí. Nunca he creído en liderazgos y uno de los problemas de la UPL fue ése, creer excesivamente en liderazgos; yo creo en coordinar, en equipos de trabajo.

– ¿A la UPL le sobró alguno de sus secretarios generales u otros dirigentes?
– Le sobraron actitudes de algunos de esos cargos; cada uno tiene que ver la gestión y uno de los problemas del electorado de UPL es que hubo determinados cargos orgánicos dejaron de responder con sus acciones a la política del partido y, cuando alguien traiciona eso, se descalifica del todo para seguir ejerciendo en politica. Pero eso no es culpa del partido ni del leonesismo, sino de quien lo hizo. En su momento aportaron todos pero el camino de algunos no fue lineal y dejaron de responder al electorado que les había elegido y eso, en política, es imperdonable.

– ¿En qué estado de salud ve usted a la formación en estos momentos?
– La UPL es un enfermo recién curado; tuvimos un problema de salud en los últimos años y acabamos de curarle la enfermedad y tiene que empezar a fortalecerse para volver a tener vigor; es como aquel que pasa una gripe, en este caso una gripe fuerte, que se cura y ahora tiene que alimentarse y respirar aire puro para volver a ser el chico vigoroso que fue en los años 90.

– ¿Qué necesita su partido para volver a entusiasmar al electorado?
– Lo único que necesita es hacer política que a los ojos de los ciudadanos de León, Zamora y Salamanca sea útil. Es un partido serio, que más allá de declaraciones sonoras y titulares busca avanzar en la defensa de la identidad y por reequilibrar los desequilibrios económicos y sociales a los que nos ha llevado el PP en la Comunidad durante 30 años. Trasladar ese mensaje a la sociedasd será lo que nos haga crecer y cuanto más real sea ese mensaje, más fácil será llegar al objetivo. El objetivo fundacional es tener nuestra propia comunidad autónoma pero hasta que lleguemos a eso lo fundamental es serle útil a la ciudadanía.

– ¿Qué va a aportar usted como dirigente, qué cree que puede marcar la diferencia entre sus mandatos y los anteriores?
– Es difícil hablar de mí… lo que sí voy a aportar es lo que aporto como procurador: trabajo e intentar ser una persona seria, que con sus fallos y aciertos sigue una línea recta en el sentido de que no engaña al electorado; soy lo que soy, la imagen que doy es lo que intento trasladar cuando hago política y ése es mi objetivo. La gente juzgará después de una trayectoria.

– ¿Su experiencia como procurador en las Cortes de Castilla y León le ha hecho variar en algo su visión del leonesismo o del papel de su partido en la realidad de la Comunidad?
– Mis dos años y pico de procurador aún refuerzan más la idea de que si la UPL no existiera habría que inventarla. Un partido leonesista fuerte es fundamental para evitar la continua discriminación desde el Gobierno autonómico hacia las provincias del oeste de la Comunidad. Son datos evidentes cuando ves la tasas de empleo, actividad y despoblación. La UPL es muy necesaria.

– ¿Esperaba más de la pérdida de mayoría absoluta del PP?, ¿piensa que la tendencia a la baja continuará?
– Sí esperaba más, mucho más, no tengo que engañar; ha perdido la mayoría absoluta pero sigue en manos de la derecha. Antes tenían mayoría absoluta y ahora tienen 42 más cinco, con el apoyo de Ciudadanos, que les siguen salvando en cada instante. Ha cambiado un poco la forma de actuar del PP, porque tratan de abrir puntos de diálogo donde no existían pero también es cierto que cuenta con un partido satélite, que por ideología están tan próximos que al final resultan prácticamente lo mismo.

– ¿Cómo ve a los líderes provinciales de otras formaciones?, ¿tiene especial trato con alguno de ellos?
– Tengo relación con prácticamente todos. A nivel ideológico, me trasladan su sintonía con algunas de las ideas de UPL pero una cosa es lo que trasladan en León y otra las decisiones que se toman, por ejemplo, en Madrid con el caso de las centrales térmicas. Lo que demostrará realmente si ellos tienen ese leonesismo será si hacen frente a las políticas centralistas de Madrid y Valladolid.

– ¿Cree que lo ocurrido en Cataluña propiciará en otros territorios más apoyo a los grandes partidos nacionales y que el regionalismo se resentirá?
– No lo sé. Yo no soy nacionalista… nosotros somos regionalistas y no tenemos nada que ver con la cuestión catalana. Yo siempre he dicho que todos los pueblos tienen derecho a expresars su voluntad y a decidir, siempre que lo hagan dentro del marco legal que nos hemos dado. Lo que sí sé es que para León, Zamora y Salamanca tener un partido regionalista fuerte es fundamental si algún día quieren elevar sus índices económicos y acercarse a aquellas provincias o a aquel eje que ha sido fortalecido durante 30 años. Si lo que pretenden es seguir manteniendo estas distancias, lo que tienen que hacer es seguir votando lo mismo.

– De su trayectoria política hasta la fecha, ¿de qué se siente más orgulloso?
– De lo que más es de que jamás he tenido una duda ideológica, nunca la mínima tentación, a pesar de ofertas, de cambiar de bando político. Siempre he defendido esta ideología, desde un ayuntamiento pequeño, una mancomunidad de municipios, con un cargo orgánico en el partido y también de procurador autonómico. La vida me ha demostrado que desde ese postulado ideológico del leonesismo, de defensa de mi identidad y de mi tierra puedo hacerlo perfectamente en cualquier lugar político y de eso sí que me siento super-orgulloso. Seré siempre lo que sea UPL.